De Equilibrio sobre las piernas

Natarajasana – Postura del Señor de la Danza
Vrksasana – Postura del Arbol
Garudasana – Postura del áquila

Natarajasana – Postura del Señor de la Danza

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Según la tradición, las posturas del Hatha Yoga se practicaban espontáneamente por los sabios durante la meditación. Las nombraron por su parecido a algunos animales o a fenómenos naturales, tales como el árbol o la montaña. A otras posturas, con un sentido más esotérico y simbólico, les dieron nombres de sabios o Dioses Hindúes.
Natarajasana es de estas últimas, Nataraja es el mitológico “Bailarín Real”, que aparece en la iconografía Hindú como una graciosa figura con una pierna levantada en pose de baile, rodeado por un círculo de llamas. En la filosofía Hindú, Nataraja representa al Dios Shiva (el Destructor), que junto con Brahma (el Creador) y Vishnu (el Preservador) forman la triada Hindú.
Esta figura simboliza «La Danza de Shiva», la Ananda Tandava o Danza de la Dicha, que representa las 5 actividades o poderes de Shiva: Creación, Mantenimiento, Disolución, Ocultación y Revelación del universo.
El poder de la creación del universo, Srsti, está representado por la mano derecha en alto y el tambor, sobre el cual toca y produce las vibraciones de las que emanan los ritmos y ciclos de la creación.
El poder del mantenimiento del universo, Sthiti, está representado por la mano derecha de abajo en un gesto de bendecir o indicación de valentía, de no tener miedo, el Abhaya Mudra.
El poder de disolución, destrucción o absorción del universo, Samhara, se muestra a través del fuego que sostiene en su mano izquierda elevada en una pose de media luna.
El poder de ocultación, Nigraha, está representado por el pie derecho posado sobre el demonio del olvido, es la ignorancia de quienes somos, lo que tapa o esconde la verdad de nuestra verdadera naturaleza.
El poder de la revelación de nuestra verdadera naturaleza, Anugraha, brinda conocimiento y libera el espíritu. Este está representado por el pie izquierdo levantado y la mano izquierda hacia abajo como una trompa de elefante.

Natarajasana es una postura de equilibrio que extiende el pecho y flexiona la columna, todo en uno, por lo que aporta múltiples beneficios. Fortalece las piernas, estira los hombros, abre el pecho y aumenta el equilibrio. Natarajasana también aporta seguridad interior.

En la postura de Nataraja, el brazo levantado simboliza la energía que sostiene y mantiene la creación. El brazo de atrás, difícil de ver cuando se realiza la postura, simboliza la ocultación. Shiva oculta y limita su naturaleza eterna y omnipotente, envolviendo su conciencia divina y universal en una variedad sin límites de cuerpos físicos. En cada postura de Hatha Yoga experimentamos algunas limitaciones físicas de flexibilidad, fuerza, resistencia o equilibrio. Olvidamos nuestra herencia divina envuelta en nuestro cuerpo físico.

La pierna sobre la que nos sostenemos, representa el poder que tiene el tener siempre presente en nuestra mente, que como Conciencia Suprema que somos, somos esencialmente puros, valiosos y completos. Esto mantiene al demonio de la ignorancia bajo nuestro control.

La pierna levantada representa la gracia divina de la conciencia Suprema, que desciende para levantar el velo de la ignorancia de nuestra visión interior.

A través de Natarajasana percibimos directamente que somos una expresión microcósmica del quíntuple poder creativo de la conciencia Universal. Cuando nos colocamos en la postura, creamos, cuando mantenemos el equilibrio, mantenemos nuestra creación, cuando deshacemos la postura, destruimos nuestra creación. Mientras luchamos por mantenernos en la postura, experimentamos que nuestra naturaleza omnipotente está oculta. Pero cuando experimentamos la postura en su grandeza, experimentamos la revelación de nuestra verdadera naturaleza, ampliando nuestra conciencia y sintiéndonos llenos de dicha.

BENEFICIOS

  • Mejora la postura y el sentido de la gracia
  • Estira los hombros y el pecho
  • Estira los muslos, las ingles y el abdomen
  • Tonifica y fortalece las piernas y los tobillos
  • Mejora el sentido del equilibrio
  • Equilibra el sistema nervioso
  • Desarrolla la concentración mental

CONTRAINDICACIONES Y PRECAUCIONES

  • Tensión baja

EJECUCIÓN PASO A PASO

  1. De pie con los dos pies juntos, respire y relájese.
  2. Active todos los músculos de la pierna izquierda. Compruebe que el pie está mirando de frente, los dedos separados y apóyese por igual en las 4 esquinas del pie izquierdo.
  3. Equilíbrese sobre la pierna izquierda, colocando en ella todo el peso del cuerpo, levante el brazo izquierdo para equilibrarse.
  4. Doble la pierna derecha hacia atrás, coja el tobillo con la mano derecha. Mire al frente. Mantenga las dos rodillas juntas. Equilíbrese.
  5. Alargue los costados y la columna y lleve los hombros hacia atrás juntando los omoplatos en el centro de la espalda, deslícelos hacia abajo y levante el corazón.
  6. Párese aquí un momento y respire con fluidez, conscientemente. Extiéndase desde la pelvis hacia el suelo a través de la pierna izquierda, y desde la pelvis hacia el corazón, manteniendo estirada la zona lumbar.
  7. Comience a levantar y estirar la pierna derecha hacia atrás y hacia arriba, muy despacio, vaya afianzando cada pequeño avance antes de seguir adelante. Al mismo tiempo lleve el brazo izquierdo hacia delante para ayudar a mantener el equilibrio. Mire al frente.
  8. Llegue a un punto en el que pueda mantenerse unos segundos.
  9. Mantenga la postura realizando 4 ó 5 respiraciones lentas. Con cada inspiración eleve el corazón hacia delante y hacia arriba y extienda la pierna elevada hacia arriba, alejándola de la pelvis.
  10. Deshacer la postura con gracia y elegancia y repita hacia el otro lado.

Vrksasana – Postura del Arbol

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Se trata de una posición de equilibrio sobre una pierna. El árbol está siempre de pie, permanece estable y crece hacia arriba. En este asana nos sentimos como un árbol. La pierna apoyada en el suelo está firme y sólida, como el tronco del árbol, el pie enraizándose en el suelo, desde el centro de la pelvis el abdomen, pecho, columna y brazos crecen hacia arriba, buscando equilibrio y estabilidad, buscando el espacio y la luz del Sol, la rodilla va hacia el lado, buscando el equilibrio.

Tiene tres líneas de energía irradiando hacia fuera desde el centro de la pelvis. La primera línea va hacia abajo por la pierna que está apoyada en el suelo, la segunda línea estira el tronco y los brazos hacia arriba, y la tercera línea va hacia fuera desde la rodilla doblada. Las caderas permanecen de frente.

Desarrolla el sentido del equilibrio y, además de su incidencia fisiológica, favorece la concentración y el desarrollo de la atención mental pura.

BENEFICIOS

  • Desarrolla el sentido del equilibrio.
  • Aumenta la capacidad de concentración.
  • Tranquiliza el sistema nervioso. Calma la mente.
  • Facilita la toma de conciencia del esquema corporal.
  • Tonifica y fortalece los músculos y nervios de las piernas, favoreciendo el riego sanguíneo a las mismas.
  • Estimula y dota de elasticidad las articulaciones de las extremidades inferiores.
    Abre el pecho y tonifica los hombros.
  • Alivia las molestias del nervio ciático y mejora los pies planos

CONTRAINDICACIONES Y PRECAUCIONES

  • Dolor de cabeza
  • Insomnio
  • Tensión baja
  • En caso de tensión alta no levantar los brazos por encima de la cabeza. Mantener las manos juntas frente al pecho en Anjali Mudra.

EJECUCIÓN PASO A PASO

  1. Colóquese de pie en Tadasana.
  2. Apoye el peso del cuerpo sobre la pierna izquierda. Busque una sensación de equilibrio, sienta fuerte la pierna izquierda. Presione el suelo con el lado interno de la planta del pie.
  3. Doble la rodilla derecha y coja el tobillo con la mano derecha.
  4. Lleve el pie derecho hacia arriba y coloque la planta del pie en el muslo contrario, lo más hacia arriba del muslo que pueda. Si es posible, coloque el talón contra la parte superior interna del muslo izquierdo, los dedos apuntan hacia el suelo.
  5. Coloque las manos en las caderas. Inclínese un poco hacia delante y lleve los muslos hacia atrás y separe los ísquiones para crear la curva en la zona lumbar.
    En el lado derecho extienda el coxis hacia el suelo. Lleve la rodilla derecha hacia la derecha. Mantenga el muslo izquierdo hacia atrás.
  6. Desde el centro de la pelvis extiéndase hacia arriba, alargue los costados, lleve los hombros hacia atrás, deslice los omoplatos hacia la cintura, eleve el corazón. Separe las clavículas.
  7. Alargue los lados del cuello, llévelos un poquito hacia atrás.
  8. Asegurarse de que las caderas están en posición neutra, paralelas al suelo, las dos caderas a la misma altura.
  9. Coloque las manos juntas en Anjali Mudra frente al pecho. Mire suavemente a un punto fijo hacia el frente o un poco por encima del nivel de la cabeza.
  10. stabilícese bien aquí, respire con fluidez y tranquilidad, busque esa sensación de equilibrio, quieto, inmóvil, lo más estable que pueda conseguir.
  11. Cuando se sienta bien equilibrado en esa posición, estire los brazos por encima de la cabeza, extendiendo bien los brazos y las manos.
  12. Puede ir abriendo más y más la postura, mire hacia arriba, extiéndase un poco hacia atrás.
  13. Mantenga la postura de 30 segundos a 1 minuto. Repita hacia el otro lado.

MODIFICACIONES

  • Si tiene problemas de equilibrio puede hacer la postura apoyando una mano en la pared, si se está apoyando sobre la pierna izquierda, apoye la mano izquierda en la pared. Mantenga la mano apoyada cada vez más suavemente, hasta que poco a poco pueda retirarla y juntar las manos en Anjali Mudra frente al corazón.
  • En lugar de colocar el pie contra el muslo, puede colocarlo sobre el muslo en Ardha Padmasana (postura del Loto). Para realizar esta variante es necesario poder realizar antes esta postura (Padmasana) sentado.

Garudasana – Postura del áquila

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Se trata de una postura de equilibrio que además estira y relaja las articulaciones de brazos y piernas.

Es una postura excelente para aliviar la tensión de los hombros, que abre la parte superior de la espalda, estira las caderas y muslos y fortalece las piernas. Es una de las mejores posturas para aliviar los calambres en las piernas, también ayuda a aliviar los dolores del nervio ciático. Además, ya que mantener el equilibrio requiere una gran concentración, ayuda a enfocar y a calmar la mente.

Es de gran valor terapéutico para las personas que sufren de asma o de dolores lumbares.

El nombre de la postura viene de Garuda, el mítico Rey de los pájaros y poderoso oponente del mal, que lleva al gran dios Vishnu, el Preservador, y a su consorte Lakshmi, volando a través del universo.

BENEFICIOS

  • Estira y fortalece los tobillos y las pantorrillas.
  • Mejora la flexibilidad y estira los músculos de los hombros, los brazos y la parte alta de la espalda, los muslos, las pantorrillas y las caderas. Mejora la concentración y calma la mente.
  • Mejora el sentido del equilibrio.
  • Alivia los dolores ciáticos

CONTRAINDICACIONES Y PRECAUCIONES

  • Si existe lesión en las rodillas es mejor no realizar esta postura, o realizar solo la posición de los brazos.

EJECUCION PASO A PASO

  1. Partiendo de la Postura de la Montaña, levante los dos brazos.
  2. Exhale y cruce el brazo derecho sobre el brazo izquierdo, enroscando los codos y las manos. Al principio puede resultar difícil cruzar las manos, si sus manos están muy separadas puede ayudarse con un pañuelo o cinturón.
  3. Estire los brazos cruzados hacia delante alejándolos de la cara, de manera que se estiren bien las escápulas, y levante los codos hasta colocarlos a la altura de los hombros.
  4. Exhale, doble las dos rodillas como su fuera a hacer la Postura de la Silla y lleve el peso hacia el pie derecho.
  5. Enrosque la pierna izquierda sobre la derecha.
  6. Si al principio no puede enroscar la pierna por detrás de la otra, crúcela solo un poco y apoye los dedos del pie en el suelo.
  7. Extienda el coxis hacia el suelo y levante bien el abdomen y los costados hacia arriba
  8. Mire fijamente a un punto en el suelo o en la pared de enfrente para mantener el equilibrio.
  9. Mantener las rodillas y los codos en línea con la nariz. Intentar no echarse hacia delante.
  10. Respirar y mantener la postura 5 ó 6 respiraciones.
  11. Deshacer y repetir en el lado contrario.
  12. Cuando haya terminado descanse unos instantes en la Postura de la Montaña.

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